Claves para Auditar Fundaciones y Entidades sin Ánimo de Lucro (ESAL)

Auditar fundaciones y entidades sin ánimo de lucro

Guía práctica, técnica y orientada al riesgo

La auditoría de fundaciones y entidades sin ánimo de lucro (ESAL) presenta particularidades que la diferencian de forma sustancial de la auditoría de sociedades mercantiles. La combinación de finalidad social, financiación mediante subvenciones y donaciones, y un marco contable y regulatorio específico obliga a los auditores a aplicar un enfoque especializado, basado en el riesgo y alineado con las Normas Internacionales de Auditoría adaptadas para España (NIA-ES).

Desde la experiencia de Auditest SAP en la auditoría de fundaciones y entidades del Tercer Sector, esta guía recoge los aspectos críticos que determinan la calidad y el valor añadido real de una auditoría, tanto para el Patronato y la Dirección como para financiadores públicos, privados y Protectorados.

  1. Entorno regulatorio y marco de información financiera

Las fundaciones y ESAL están sujetas a un marco normativo específico que condiciona de forma directa el diseño y alcance de la auditoría:

  • Ley 50/2002, de Fundaciones y normativa autonómica de desarrollo.
  • Real Decreto 1491/2011, por el que se aprueban las normas de adaptación del Plan General de Contabilidad a las entidades sin fines lucrativos.
  • Plan de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Entidades Sin Fines Lucrativos.
  • Requisitos de auditoría obligatoria por superación de límites o por percepción de subvenciones públicas relevantes.

Uno de los errores más frecuentes observados en la práctica es la aplicación inadecuada de criterios del PGC mercantil, especialmente en materia de ingresos, subvenciones y fondos afectados, lo que incrementa el riesgo de incorrecciones materiales.

De acuerdo con la NIA-ES 315, el conocimiento profundo del entorno normativo y contable constituye la base para una correcta identificación y valoración de riesgos.

  1. Evaluación del control interno y riesgos inherentes en las ESAL

Las entidades sin ánimo de lucro presentan, de forma recurrente, debilidades estructurales de control interno, derivadas de:

  • Tamaño reducido de las estructuras administrativas.
  • Alta concentración de funciones incompatibles.
  • Dependencia de personal voluntario o temporal.
  • Sistemas de información financiera poco desarrollados.

Este contexto incrementa el riesgo inherente y de control, obligando al auditor, conforme a la NIA-ES 330, a reforzar los procedimientos sustantivos.

2.1 Gestión de subvenciones y ayudas públicas

Área de riesgo crítico en la auditoría de fundaciones:

  • Registro contable anticipado sin cumplimiento efectivo de condiciones.
  • Falta de seguimiento de hitos, plazos y obligaciones justificativas.
  • Riesgo de reintegros no provisionados ni revelados adecuadamente.

2.2 Donaciones y aportaciones privadas

  • Dificultades para verificar la integridad de los ingresos.
  • Insuficiente trazabilidad documental.
  • Necesidad de confirmar la naturaleza no reintegrable y no exigible de las aportaciones.
  1. Reconocimiento y valoración de subvenciones

El marco contable sectorial exige distinguir claramente entre:

  • Subvenciones de capital.
  • Subvenciones de explotación condicionadas.
  • Aportaciones no reintegrables y donaciones afectas.

El auditor debe verificar:

  • El cumplimiento efectivo de las condiciones asociadas a la subvención.
  • La correcta imputación temporal a resultados conforme al principio de correlación.
  • La existencia de contingencias por posibles reintegros.

En este ámbito, resulta especialmente relevante la aplicación de la NIA-ES 540 (Estimaciones contables), dado que muchas decisiones dependen de juicios sobre el cumplimiento futuro de condiciones.

  1. Ingresos por donaciones y actividades propias

El reconocimiento de ingresos en las ESAL presenta particularidades significativas frente al sector mercantil:

  • Verificación del criterio de no exigibilidad.
  • Revisión de convenios, resoluciones de concesión y cartas de donación.
  • Identificación de ingresos afectos a fines específicos.

La NIA-ES 500 es clave para evaluar la suficiencia y adecuación de la evidencia de auditoría, especialmente cuando la documentación es limitada o dispersa.

  1. Existencia y correcta imputación de proyectos financiados

Muchas fundaciones operan mediante proyectos financiados por múltiples fuentes públicas y privadas. El auditor debe analizar:

  • La existencia real de los proyectos y actividades financiadas.
  • La correcta imputación de costes directos e indirectos.
  • El reparto proporcional de gastos entre financiadores.
  • Las desviaciones presupuestarias relevantes.

Este ámbito enlaza directamente con la NIA-ES 240 (Responsabilidades del auditor en relación con el fraude), especialmente cuando existen fondos afectados y obligaciones de justificación.

  1. Cumplimiento normativo y obligaciones legales

El cumplimiento legal y regulatorio es una de las áreas más sensibles en la auditoría de fundaciones:

  • Presentación de cuentas anuales y planes de actuación ante el Protectorado.
  • Publicidad y transparencia de la memoria económica y de actividades.
  • Cumplimiento de obligaciones fiscales específicas (modelo 182, exenciones del IS, IVA).
  • Mantenimiento de los requisitos para la declaración de utilidad pública.

La NIA-ES 250 proporciona el marco para identificar incumplimientos con impacto potencial en los estados financieros.

  1. Materialidad y comunicación con el Patronato

La determinación de la materialidad conforme a la NIA-ES 320 requiere, en las ESAL, considerar no solo magnitudes cuantitativas, sino también:

  • Impacto reputacional.
  • Sensibilidad de financiadores y donantes.
  • Exigencias de transparencia del Protectorado.

Asimismo, la NIA-ES 260 obliga a una comunicación clara y estructurada con el Patronato, incluyendo:

  • Deficiencias significativas de control interno.
  • Riesgos relevantes identificados.
  • Ajustes propuestos y estimaciones críticas.

Una auditoría bien comunicada contribuye de forma directa a la mejora del gobierno corporativo.

  1. Informes especiales y encargos complementarios

En el ámbito de las fundaciones, es habitual que el auditor sea requerido para:

  • Revisiones de justificación de subvenciones mediante procedimientos acordados (NIA-ES 4400).
  • Informes de cumplimiento de condiciones de proyectos.
  • Revisiones limitadas de estados financieros intermedios (NIA-ES 2410).

Estos encargos deben planificarse adecuadamente para preservar la independencia y evitar expectativas inadecuadas.

Conclusión

La auditoría de fundaciones y entidades sin ánimo de lucro exige un conocimiento profundo del marco normativo, un enfoque riguroso basado en el riesgo y una comprensión real de la gestión de subvenciones y proyectos financiados.

La correcta aplicación de las NIA-ES, junto con una revisión exhaustiva de los mecanismos de control interno, permite al auditor no solo emitir una opinión fundamentada, sino también aportar valor al Patronato, reforzar la transparencia y contribuir a la sostenibilidad de la función social de la entidad.

En Auditest SAP entendemos la auditoría de ESAL como una herramienta clave de confianza y mejora continua, alineada con las expectativas de financiadores, Protectorados y sociedad en general.

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